Espacio, acción y cuerpo no bastan: Sobre el Sistema Performance 3/3
- Emilio Santisteban

- 3 ene
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Apunte preparatorio para una breve intervención realizada en una charla organizada por El Galpón Espacio en el Centro Cultural de la Universidad del Pacífico. Seminario Acción/Cuerpo/Espacio. 16 de marzo de 2014. Emilio Santisteban.
El Sistema Performance es claramente complejo porque las interfaces entre los intrasistemas promueven interdependencias estrechas e irrenunciables entre subsistemas, y garantizan la emergencia de las cualidades del todo. Los usos que hemos considerado genuinos para cada intrasistema corresponden efectivamente a esta visión del sistema: cada uno sólo es posible reuniendo los usos igualmente genuinos de todos los intrasistemas. En dichos casos se incluyen performatividades sociales y culturales de amplia índole, incluidas algunas posibilidades artísticas que permanecen ocultas entre el inmenso boom actual en performance de arte. En cambio, los procedimientos que estimamos inválidos son aislables y se presentan por separado o en grupos parciales para obtener resultados fácilmente reconocibles como semejantes a lo que generalmente se denomina performance en arte. Así por ejemplo, en alusión a un caso frecuente, cuando el Subsistema Interactivo (Espacio, Acción, Cuerpo, Objeto) está prácticamente solo y a su vez —para simplificar aun más el sistema— el Intrasistema Cuerpo se coloca como centro y eje a través de la canonización de una retórica corporal predecible que se constituye en regla hegemónica inamovible, obtenemos un resultado en el que las cualidades del Intrasistema Cuerpo dictan las cualidades de las demás partes y de la totalidad del sistema, en correspondencia con la mayoría reproducida y promovida por las industrias artísticas como arte de performance.
Tenemos entonces, en cuanto al arte, realizaciones que por rutina son denominadas performance aunque sean en realidad expresiones de sistemas diferentes o, en todo caso, aunque las más reproducidas de ellas representen fallas del sistema, y no sus genuinas expresiones. En el caso complejo tenemos las expresiones performance, en el caso simple —o fallido— los exitosos y abundantes productos pérformans.
En una expresión performance una acción relativa a un cuerpo (o su epifenómeno) que se ubica en un espacio y emplea un objeto responde a la necesidad de un enunciado desatado por una intermediación verbal (no necesariamente lingüística) a través de un procedimiento aceptado y establecido (aunque puntualmente intervenido por la intermediación verbal) en una situación específica con participación sincera y pertinente de todos los involucrados. Esta respuesta hace aparecer las cualidades de liminaridad, relación, presencia y memoria. En cambio, en un producto pérformans los intrasistemas del Subsistema Interactivo no responden realmente al Subsistema Realizativo por lo que las cualidades (el Cualitativo) aparecen truncas. En esas ocasiones, tenemos una serie de indeseables sustituciones: un simple juego de roles en vez de liminaridad; conflicto o disenso en vez de relación; negación, ausencia, juegos de copresencia retórica o presentación de yoes en vez de presencia; y negaciones, olvido o mala conciencia en vez de memoria.
Por otra parte, la performance social activista es compleja. Practica una liminaridad que afecta el drama social mediante ejercicios de memoria colectiva y presencia subjetiva interdependientes y la conjuga con una acción política, social o cultural efectiva —no siempre eficiente ni eficaz— que atiende varias instancias: las mentalidades o las prácticas, el espacio como escenario en que se hacen visibles y se reconocen diversidades culturales o subculturales y, por último, el cuerpo más bien social que lucha por ejercer sus derechos1. Sin embargo frecuentemente es anfitriona de incursiones artísticas, y siendo evidente que los ámbitos artísticos sufren de una marcada elitización y especialización erudita poco anclada socialmente, cuyo resultado es desmontar los contextos y superficializar las cualidades, es fácil que en las prácticas de performance de arte llevadas a la performance activista se produzcan inclinaciones hacia el pérformans. Como la performance social (étnica, activista, de élite), la performance artística (no el pérformans, ya está aclarado) surge del funcionamiento articulado del Sistema Performance que hemos presentado. El Subsistema Realizativo es indispensable no más que los otros subsistemas, pero subrayamos que gracias a las relaciones que ellos guardan con él, permitiendo que funcione y permitiéndose a sí mismos funcionar, la performance perlocuta un movimiento complejo del pensamiento en la mente —active o no un desplazamiento material en el espacio a nivel Interactivo—. Dicho movimiento acontecerá si las mentalidades comparten estrechamente una situación en trance de ser reformulada por medio de la intervención cuasi verbal de un procedimiento respetado en pensamiento, sentimiento, actitud y comportamiento. Por tanto, la performance de arte no trabaja alrededor del cuerpo biológico: ¡de eso no se trata la performance! Independientemente de si hace o no algo con su cuerpo biológico quien oficia, la performance procede en la mente —epifenómeno corporal, espacio de relaciones intersubjetivas en el que se perciben los objetos, acciones, presencias o memorias— liminarizando el material cognitivo de los performadores, incluido además el/la performista.
Emilio Santisteban | Espacio, acción y cuerpo no bastan Sobre el Sistema Performance.
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Diéguez, ob. cit.







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