

Declaración
Mi trabajo se enfoca en desarrollar una transdisciplinariedad performativa que instaure situaciones de crítica ciudadana en la cultura como un todo social. Por ello, valiéndome de estrategias y funciones artísticas, actúo más allá de la cultura estética y el campo del arte, disolviendo las fronteras entre obra, gestión y andragogía.
Abordo temas culturales, sociales, políticos y económicos que me interpelan como persona de mi generación y desde mi lugar en el mundo. La búsqueda de una ética liberal resocializada es mi principal reto creativo, y también mi mayor dificultad de logro, lo que me lleva a entender la performance más allá de los límites acotados del performance art predominante en el sistema financiero del arte contemporáneo.
En años recientes, mis proyectos artísticos han retomado el diálogo con el ámbito especializado del arte, pero desde prácticas que no se limitan a él, recurriendo cada vez menos a medios reconociblemente plásticos, visuales o de performance art, y transitando crecientemente hacia procesos orientados a la cultura no estética. En cuanto a performance, paso gradualmente de una performatividad en ausencia del cuerpo a una en cuerpo anfitrión, entre otras formas ajenas a la puesta en escena corporal, tan estérilmente persistente en la academia del performance art.
En esa línea se encuentran 我们都有吃饭的权利 (Alemania, 2020-2022), Cultivar Trilce / Trilce Tarpuy (desde 2022) y Ramtun / Hebitur / Tapuy (Chile, 2024-2042), este último en cocreación con Mauricio Vargas Osses y en colaboración con otros artistas, educadores y científicos chilenos. Son proyectos de arte agrícola y performance de cuerpos biológicos no humanos (papas europeas, chilenas y peruanas) que, mediante prácticas andragógicas y procesos de largo plazo, contraponen al chauvinismo, la geopolítica, la agroindustria y el financierismo un diálogo intercultural entre lenguas, conocimientos y tecnologías occidentales y de pueblos originarios aymara, quechua, kunza, mapudungun y otros.