Solanum Traditio, proyecto.
Con la colaboración de Lizet Díaz Machuca, Marco Chevarría, Ronald Romero, Tania Castro, Luis Justino Lizárraga, Daniel Huamán Masi. Cusco—Lima—Viena, 2015 — 2016

Santisteban. Arte de performance en América Latina y Sudamérica. Arte de acción y performance en Latinoamérica, Sudamérica, Perú, Lima. Arte contemporáneo latinoamericano y peruano. Arte latinoamericano y peruano en espacio público.

Foto © Ing. Luis F Lizárraga. Centro Regional de Investigación en Biodiversidad Andina. Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco.

SOLANUM TRADITIO

LA PAPA: MIGRACIÓN DEL CONOCIMIENTO

 

La papa es un alimento omnipresente en el mundo gracias a la tecnología agrícola que surgió en los territorios de la actual América Latina de forma independiente y aproximadamente simultánea respecto de la agricultura del Antiguo Oriente Próximo. Se trata de un tubérculo, un tallo grueso que acumula nutrientes: una sola papa mediana aporta a las necesidades diarias de una persona el 8% de fibra (como 6 ciruelas), el 63% de vitamina C (3 peras), el 17% de vitamina B1 (una taza de fideos), 13% de B3 (340 gramos de zapallo), 31% de B6 (340 gramos de arroz), el 5% de proteína (½ taza de leche), el 38% de potasio (dos plátanos), 17% de fósforo (3 tiras de tocino), 13% de fierro (100 gramos de espinaca) y 2% de ß-caroteno (¼ de naranja). Pero esa maravilla nutritiva no es plenamente natural: es un tallo modificado, especie silvestre hecha cultígeno generado por selección y domesticación, es un producto técnico y tecnológico.

 

Los cultígenos americanos se originan 10,000 a 14,000 años atrás, durante el calentamiento que sobrevino a la última Glaciación de Wisconsin. Entre los cultígenos primigenios de América que subsisten tenemos las calabazas, el frijol y el maíz de Mesoamérica, la yuca del Amazonas brasileño y también la papa. Se crearon a partir de ancestros silvestres no comestibles hace 7,000 a 12,500 años, es decir entre 1,000 y 6,500 años antes del ingreso de la agricultura de Asia y África a la Europa recolectora y cazadora.

 

Existen vestigios arqueológicos de papa cultígena primaria de 12,500 años en el yacimiento de Monte Verde (actual Chile), evidencias moleculares de que la papa cultivada sobreviviente más antigua (6,000 a 10,000 años), Solanum tuberosum stenotomum, fue producida a partir de papas silvestres provenientes del norte del Lago Titicaca (actual Perú), e indicios arqueológicos de que habría sido desarrollada por la cultura Viscachani asentada al sur del Lago Titicaca (actual Bolivia) hace 12,000 años. Esta papa fue diversificada e intensificada en producción gracias a la tecnología de andenes (terrazas en montañas) introducida en los Andes Centrales por la cultura Huarpa de la región de Ayacucho (Perú) 2,200 años atrás. Primero el imperio Tiwanaku Wari (hace 1,300 años), heredero de las técnicas Huarpa, y después el imperio del Tawantinsuyo (hace 577 años), desarrollador de ingeniería propia, llevaron la domesticación, producción, diversificación y adaptación territorial y climática de la papa a todo el territorio andino desde Colombia hasta Argentina, haciendo del área sur andina peruana la de mayor concentración de variedades hasta la actualidad (en Cusco existen 3,049 variedades nativas ancestrales y 6 variedades modernas monitoreadas e investigadas por el Centro Regional de Investigación para la Biodiversidad Andina de la Universidad Nacional San Antonio Abad de Cusco.

 

Este proceso ha tejido una red compleja de herencias: estudios genéticos indican que las papas S.t. stenotomum derivaron por hibridación en Solanum ajanhuiri, papa dulce de zonas heladas en Perú y Bolivia, y que fueron transformadas —por adaptación a diversos climas, hibridación sexual y clonación por selección— en las papas de altura adaptadas a días cortos Solanum tuberosum phureja (Colombia, Venezuela, Perú y Bolivia) y Solanum tuberosum andigena (Perú y Bolivia principalmente). Igualmente, estudios genéticos indican que S.t. andigena a su vez dio lugar —por hibridación— a las papas amargas de extrema altura Solanum curtilobum que crecen en Perú y Bolivia, y a las papas adaptadas a días largos Solanum tuberosum chilotanum de zonas bajas en Chile (también llamadas Solanum tuberosum tuberosum).

 

Europa colonialista comenzó a cultivar la papa a partir de la S.t. andigena en la segunda mitad del siglo XVI (Canarias en 1567 y Sevilla en 1573). La plaga europea de Phytophthora infestans en la década de 1840 extinguió o casi extinguió a S.t andigena, resurgiendo la papa por el cultivo de S.t. chilotanum, más resistente y mejor adaptada a los días europeos, así como posiblemente por la presencia de neo-tuberosum (adaptaciones de S.t andigena). De S.t. chilotanum (y posiblemente en parte neo-tuberosum) sudamericanas surgieron todas las variedades europeas y del resto del planeta, sin embargo en general S.t phureja, S.t andigena y S.t. chilotanum son actualmente fuentes genéticas principales para el mejoramiento de papas en el mundo.

 

Selección milenaria en el pleistoceno tardío al sur del subcontinente sudamericano, aporte genético altiplánico y tecnologías andinas produciendo adaptaciones a diversas tierras, alturas y climas; papas de altura y días cortos convertidas en papas de llano y días largos; papas para el mundo. La papa presenta una historia de globalización no occidental de conocimiento y tecnología. Es, antes que un recurso natural para la alimentación, una tradición hacia adelante: traditio (Lat.) quiere decir transmisión desde el pasado y hacia el futuro, y transmisión entre pares; herencia, la esencia enriquecedora de toda migración. Más importante que conocer su centro de origen es comprender que ella es metáfora de solidaridad intercultural en el mundo, y motivo de admiración y respeto hacia los antiguos pueblos indígenas y sus actuales descendientes, campesinos o urbanos, donde quiera que ellos vivan.

 

 

Emilio Santisteban

Fuentes Consultadas:

 

Ingeniero, Daniel Huamán Masi. Investigador del Centro Regional de Investigación para la Biodiversidad Andina CRIBA, Magister en mejoramiento genético de plantas por la Universidad Nacional Agraria. Entrevista, Kayra, Cusco, 30 de julio de 2015.

 

Ingeniero, Luis Justino Lizárraga Valencia. Director del CRIBA, Universidad Nacional San Antonio Abad de Cusco. Entrevista, Kayra, Cusco, 30 de julio de 2015.

 

Asensio, R. y Cavero Castillo, M. El Parque de la Papa de Cusco. Claves y dilemas para el escalamiento de innovaciones rurales en los Andes (1998-2011). Instituto de Estudios Peruanos, Lima, 2012.

 

Bonifacio, A.; Ramos, P.; Alcon, M.; Gabriel, J. «Solanum x curtilobum Juz. et Buk.: papa amarga cultivada con potencial para el mejoramiento genético». En Revista Latinoamericana de la Papa. Vol. 17. 2013.

 

Instituto Nacional de Salud, Centro Nacional de Alimentación y Nutrición. Tablas peruanas de Composición de Alimentos. Ministerio de Salud del Perú. 2009.

 

Morales Garzón, F. «Sociedades precolombinas asociadas a la domesticación y cultivo de la papa (Solanum tuberosum) en Sudamérica». En Revista Latinoamericana de la Papa. 2007.

 

Rodríguez, L.E. «Teorías sobre la clasificación taxonómica de las papas cultivadas (Solanum L. sect. Petota Dumort.). Una revisión». En Agronomía Colombiana, n° 27. Universidad Nacional de Colombia, Bogotá. 2009.

 

Rodríguez, L.E. «Origen y evolución de la papa cultivada. Una revisión». En Agronomía Colombiana, n° 28. Universidad Nacional de Colombia, Bogotá. 2010.

 

Vargas C, R.; Santos Rojas, J.; Orena A, S.; Kalazich B, J.; Rodríguez G, F.; Muñoz D, M. «Papas Nativas de Chile: El Futuro Bajo Nuestros Pies». En Revista Tierra Adentro. Instituto de Investigaciones Agropecuarias de Chile. 2015

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Emilio Santisteban, artista interdisciplinar de performance. Peru. emilio@emiliosantisteban.org